prevalencia de parasitos gastrointestinales  zoonoticos (helmintos y protozoarios) en caninos  del centro  de zoonosis de BogotA.

 

 

Paola Andrea Cabrera García. D.M.V.  Universidad Nacional de Colombia.

Omar Ernesto OrdóñezRobayo.  D.M.V.  Universidad Nacional de Colombia.

Jesús Alfredo Cortés Vecino. D.M.V. Laboratorio de Parasitología. Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia. Universidad Nacional de Colombia.

Julio Mario Rodríguez Peña. D.M.V.Z Laboratorio de Parasitología. Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia. Universidad Nacional de Colombia.

Luis Carlos Villamil Jiménez. PhD. Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia. Universidad Nacional de Colombia.

 

Autor responsable de la correspondencia: Paola Andrea Cabrera García.

Dirección: Carrera 13a # 151- 68 Apto 202

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RESUMEN

 

El aumento del número de mascotas, la falta de educación e inadecuado manejo por parte de los propietarios, han generado un incremento de  poblaciones callejeras de caninos, quienes son la fuente de contaminación más importante de los ambientes urbanos, con  huevos y larvas infectantes de helmintos y con quistes y ooquistes de protozoarios.  En 650 muestras coprológicas obtenidas de caninos recolectados por el Centro Distrital de Zoonosis, distribuidas proporcionalmente por localidades, se diagnosticó mediante pruebas coprológicas presencia de helmintos y protozoarios gastrointestinales, causantes de enfermedades zoonóticas en la población humana. 156 muestras (24%) no presentaron  huevos ni quistes de helmintos o protozoarios, mientras que se observó positividad en 494 (76%). Se evidenció presencia de huevos de Ancylostómidos (Ancylostoma caninum, Uncinaria stenocephala) en 355 muestras (71.9%), en 47 muestras (9.5%) presencia de huevos de Toxocara canis, en 9 (1.8%)  presencia de huevos de Dipylidium caninum, 8 muestras (1.6%) quistes de Giardia spp. y 6 muestras (1.2%) ooquistes de Sarcocystis spp. El alto porcentaje de animales infectados indica que las poblaciones de caninos libres están involucradas directamente en la diseminación de helmintos y protozoarios  relevantes en la salud animal y humana, como Ancylostoma caninum, Toxocara canis, Dipylidium caninum, Giardia spp. y Sarcocystis spp. en la ciudad de Bogotá. A pesar de que los problemas parasitarios generados por helmintos se consideran superados, este estudio revela que su importancia se mantiene en poblaciones de caninos libres donde no existe ningún manejo sanitario, además que los protozoarios son  patógenos importantes dentro de las enfermedades zoonóticas emergentes.

 

Palabras claves: Zoonosis, Prevalencia, Caninos, Helmintos, Protozoarios.

 

INTRODUCCIÓN

 

Las mascotas, especialmente los perros y gatos, juegan un papel importante en la sociedad, no solo en nuestro medio sino a través del mundo debido a la compañía que proporcionan y a su contribución en el desarrollo físico, social y emocional en los niños (1).

 

Diversos parásitos que infectan naturalmente los caninos, también pueden infectar los humanos entre los que se incluyen Toxocara canis, Ancylostoma caninum y Dipylidium caninum entre los helmintos y Giardia spp., Cryptosporidium parvum y Sarcocystis spp. que pertenecen a los protozoarios. Algunas de estas infecciones son asintomáticas o subclínicas en los humanos, pero otras pueden llevar a enfermedades que son perjudiciales para la salud, especialmente en personas inmunocomprometidas como enfermos de SIDA o en tratamientos para cáncer, quienes están en mayor riesgo de contraer enfermedades (infecciones e infestaciones) zoonóticas, entidades definidas como las enfermedades que en condiciones naturales se transmiten de los animales vertebrados al hombre o viceversa (2), por lo que la contaminación medioambiental con huevos, larvas, ooquistes o quistes infectivos de parásitos caninos representan un riesgo significativo para la salud pública.

 

El control adecuado de las enfermedades zoonóticas debe estar fundamentado en el conocimiento sobre ellas de una forma generalizada y especialmente en cuanto a higiene y prevención lo que permitirá que su presentación disminuya ampliamente (3).

 

Los estudios sobre la prevalencia de parásitos gastrointestinales se hacen necesarios para evaluar el verdadero impacto que estos puedan tener sobre la salud humana y además se constituyen en la base para recomendar medidas de control en programas de salud animal (3).

 

 

MATERIALES Y MÉTODOS

 

 Animales experimentales: Se emplearon 650 caninos recolectados por el Centro de Zoonosis de Bogotá, el número de perros se determinó basado en el modelo binomial propuesto por la O.P.S. para ser  aplicado en estudios en los cuales la información básica es de mediana calidad y cuando se plantea la probabilidad de iniciar estudios epidemiológicos, como parte del montaje o inicio de programas de prevención y control (4).

 

Se asumió una prevalencia crítica de 0.5% y un nivel de confianza de 95%

 

Por conveniencia, el tamaño de la muestra se aproxima a 650 muestras de diferentes caninos, las cuales se distribuyeron proporcionalmente al número de perros callejeros de cada localidad según el censo de población canina realizado por la Secretaria Distrital de Salud en el año de 1999 como se indica en la tabla 1. Debido a que la recolección en las localidades de Chapinero y Teusaquillo se hace conjuntamente fue necesario tomar las dos localidades como si fueran una sola.

 

De los caninos muestreados se obtuvo información acerca de peso, condición corporal, edad, raza, y localidad de donde provenían; estos datos se registraron en un formato preestablecido para tal fin.

 

 Toma de la muestra: De cada canino se obtuvo una muestra de heces de aproximadamente 6 a 10 gramos, a partir del recto por estimulo digital.  Las muestras recolectadas fueron almacenadas en frascos plásticos y se colocaron de 4 a 7 ˚C previo rotulado de cada una de ellas con la información de cada canino, para su transporte al Laboratorio de Parasitología Veterinaria de la Universidad Nacional de Colombia donde se procesaron el mismo día.

 

 Pruebas de laboratorio: En el Laboratorio de Parasitología Veterinaria las muestras fueron   procesadas mediante los procedimientos coprológicos de concentración-flotación de McMaster modificado y Formol-éter (Ritchie).

 

Para la primera prueba, de cada muestra previa homogenización se tomaron 2 gramos de heces, los cuales fueron diluidos en 28 ml de agua destilada y tamizados posteriormente.  La suspensión obtenida fue centrifugada a 1500 rpm durante 10 minutos y el sedimento obtenido fue resuspendido en solución sobresaturada de McMaster (agua destilada, sacarosa, cloruro de sodio) densidad de 1,35 y se mantuvo en reposo durante 5 minutos después de los cuales el tercio superior de la suspensión se dispenso en cámara de McMaster para llevar a cabo el recuento de huevos o quistes de parásitos gastrointestinales.

 

Para la prueba de Formol-éter (Ritchie) se tomó 1 gr. de materia fecal la cual se homogenizó con 15 ml de formol al 10%, luego se tamizó a otro recipiente por medio de un colador con gasa, se exprimió bien el sedimento, se tomaron 10 ml de esta solución en un tubo cónico y a este se le agregaron 3 ml de éter etílico, se tapó el tubo y se agitó vigorosamente hasta quedar completamente homogenizada la muestra, luego se centrifugó por 4 minutos a 1200 rpm, con un asa se removió la capa de grasa que queda en el tubo y se decantó dejando un sedimento al cual se le agregaron 2 gotas de yodo del cual se toma una gota y se monta entre lámina y laminilla, las cuales luego se observan en el microscopio a 10x o 40x (Figura 1) (5).

 

Análisis de los resultados: Los datos recolectados fueron almacenados en hojas electrónicas (Excel) y se analizaron utilizando metodologías descriptivas incluidas en el mismo programa, el cual emplea los procesos descritos por Bailey (1992). A partir de los resultados obtenidos se realizó un mapa de aproximación al riesgo de enfermedades zoonóticas originadas por parásitos gastrointestinales.

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

 

 Edad

 

La edad de los perros muestreados tuvo un rango comprendido entre los 15 días y  los 15 años, con promedio de 3.5 años, igual a lo reportado por Urrego et al. en el estudio realizado en el Distrito Capital en el año 1999, los animales muestreados se dividieron en 5 grupos etáreos basados en el estudio de Visco et al. en el año de 1977 como se observa en la tabla 2.  Los grupos más representativos correspondieron al de 1 a 2 años con 29.3% y de 3 a 5 años con 29.2%, el de menor presentación fue el de jóvenes entre 7 a 11 meses que correspondió a 4.31% con solo 28 perros del total, pero si se tiene en cuenta el grupo de 0 a 6 meses y el de 7 a 11 meses la proporción es de 17.8%.

 

De acuerdo a la división por grupos etáreos el porcentaje de prevalencia más alta a parásitos gastrointestinales correspondió a los cachorros entre 0 a 6 meses con una positividad de 72.73%, el de menor prevalencia fue el grupo de 3 a 5 años con una positividad de 57.9%.

 

Un factor que puede influir en el alto porcentaje de parasitismo en cachorros es el hecho de que la inmunidad comienza a manifestarse a partir de la quinta semana de edad como ocurre en el caso de T. canis (8); además de las vías de transmisión parasitaria  transplacentaria y transmamaria por lo que el  cachorro puede infectarse desde antes de nacer o desde el mismo momento en que empieza a alimentarse (9).

 

En todos los grupos etáreos, los parásitos hallados con mayor frecuencia fueron los Ancylostómidos que variaron entre 50% y 84.8% correspondiendo este último valor al grupo de 6 o más años mostrando un aumento relativamente proporcional a medida que la edad avanza. T. canis mostró su mayor prevalencia en los cachorros de 0 a 6 meses en los cuales fue  de 23.86%, este grupo también mostró la prevalencia más alta a Giardia spp. con un 2.27%, lo que coincide con un estudio previo realizado en Bogotá donde se encontró que los perros de 2 a 8 meses de edad tenían mayor predisposición de estar infectados por el parásito (10). Isospora spp. también mostró la mayor prevalencia entre cachorros de 0 a 6 meses con un 12.5%. El grupo de 7 a 11 meses de edad mostró la mayor prevalencia a T. leonina con un 19.23% (Tabla 3).

 

T. canis  obtuvo el mayor porcentaje en cachorros de 0 a 6 meses debido tal vez a que el ciclo biológico del parásito presenta diferentes formas de infección, siendo los cachorros y neonatos más afectados por la vía transplacentaria y lactogénica, lo que concuerda con lo reportado por Lightner (1978) para cachorros entre 2 semanas y 2 meses de vida.

 

El alto porcentaje de positividad para Ancylostómidos en perros adultos  puede deberse a la ruta de transmisión percutánea, ya que los animales muestreados al ser procedentes de la calle están en frecuente contacto con medios muy contaminados.

 

 Sexo

 

Los machos representaron el mayor porcentaje dentro de la muestra con un 56.92% (370), y las hembras el 43.08% con 280 caninos, estos datos  son similares a los reportados en el estudio epidemiológico realizado en el año 1999 (6) el cual refleja una relación similar entre machos y hembras.

 

Las hembras mostraron una positividad a la presentación de parásitos más alta (67.5%) en comparación con los machos (57.5%). Las prevalencias halladas según el sexo se encuentran en la Tabla 4.

 

La mayor positividad presentada por las hembras puede estar explicada por procesos fisiológicos que ocurren en estas como son la gestación y lactancia. En la primera ocurren alteraciones hormonales que pueden llevar a reactivación de parásitos como ocurre en el caso de T. canis; en la lactancia debido a que la prolactina aumenta de 10 a 12 veces su concentración en sangre, parece que tiene un efecto adverso en la diferenciación de células linfoides, por lo que la respuesta inmune en la hembra gestante o lactante se puede ver afectada (11).

 

 

 raza

 

La raza más frecuentemente hallada en el estudio correspondió a los perros criollos con un 82.9% (539), seguido por los French Poodle con el 9.4%, las demás razas encontradas se resumen en la tabla 5, cuando una raza se encontró de una a cuatro veces fue agrupada en la categoría Otras.  El alto porcentaje de perros criollos puede estar correlacionado con el hecho que la mayor proporción de mascotas presentes en viviendas corresponden a razas puras (6).

 

La raza con mayor prevalencia de parásitos gastrointestinales fue Siberian Husky con 88.9% seguido por criollos con 63.5%. La raza que presentó mayor número de muestras negativas fue la Labrador con 50% (Tabla 5).

 

 Peso

 

El rango de peso encontrado fue de 1 a 30 Kg. con un promedio de 12.3 Kg. El grupo de peso con mayor porcentaje correspondió al de 6 a 10Kg con 28% (182 animales) seguido por el de 16 a 20 Kg. con 26% (169 animales), el de menos presentación fue el grupo de 21 o más Kg. con un 9.85% constituido por 64 perros. El grupo de peso de 11 a 15 Kg. mostró la mayor positividad a parásitos gastrointestinales con un 65.68% mientras que la positividad más baja correspondió a 56.25% del grupo de 21 o más Kg.

 

Los Ancylostómidos fueron el grupo de parásitos más frecuente en todos los grupos de peso; T. canis y Giardia spp. alcanzaron su mayor prevalencia en los perros de 1 a 5 Kg. Probablemente debido a que en este grupo se encuentran la mayoría de cachorros entre 0 a 6 meses, quienes tienen la mayor prevalencia a estos parásitos (Ver tabla 6)

 

 Condición corporal

 

La condición corporal (c.c) 3/5 fue la más frecuente con un 34.4% y las menos representativas correspondieron a la c.c 1/5 y c.c 5/5 con 0.46% cada una.

 

Los parásitos gastrointestinales de mayor prevalencia en los grupos distribuidos por condición corporal fueron los Ancylostómidos que variaron entre 67.52% y 100%, se debe tener en cuenta que los casos en los que se dieron prevalencias de 100% fueron los grupos en los que el número de perros era más pequeño (c.c 1/5, c.c 4.5/5 y c.c 5/5) en estos mismos grupos además se presentó la mayor positividad (cc 1/5 y 5/5 con 66.67% y c.c 4.5/5 con 100%).

 

 Formol-éter (Ritchie)

 

Con la prueba de formol-éter se obtuvo una positividad de 46.15% y se encontraron 350 perros negativos lo que corresponde a 53.85%.

 

Los resultados obtenidos mediante esta prueba revelaron la presencia de 8 parásitos gastrointestinales, tanto helmintos (Ancylostómidos, T. canis, T. leonina, D. caninum, y Taenia spp.) como protozoarios (Giardia spp., Sarcocystis spp., Isospora spp.).  El porcentaje más representativo correspondió a Ancylostómidos con  37.76% seguido por T. canis y T. leonina, los de menor presentación fueron Taenia spp. y D. caninum (Tabla 7).

 

 McMaster modificada

 

Con la prueba de McMaster modificada, de los caninos muestreados, 66.9% (435 muestras) resultaron positivos a uno o más parásitos gastrointestinales mientras que los 215 restantes, lo que corresponde a 33.1% fueron negativos.

 

Esta prueba mostró la presencia de 5 parásitos, de los cuales solo uno correspondió a protozoarios (Isospora spp.). El mayor porcentaje correspondió a Ancylostómidos con un 41.63% seguido por T. canis y T. leonina con un 9.2% (40 caninos) cada uno (Tabla 7).

 

 Resultados combinados (Mc Master modificada y Formol-éter)

 

La combinación de los resultados obtenidos con las dos pruebas muestran una positividad total de 61.8% siendo el 38.2% restante de los caninos muestreados negativos a parásitos gastrointestinales, tanto helmintos como protozoarios.

 

De los animales positivos, el mayor porcentaje correspondió a la infección por Ancylostómidos con un 71.9% lo que corresponde a 355 caninos, el protozoario más frecuente fue Isospora spp. con 5.3%.

 

El porcentaje obtenido para Ancylostómidos es similar al encontrado en el Chaco Salteño, Argentina (69.8%) y en New Jersey, E.E.U.U (64%) y menor al hallado en Chile (96.6%) pero más alto al de la mayoría de estudios donde la prevalencia varió entre 1.9% y 58.7%. Sin embargo, se puede observar que las prevalencias más altas se encuentran en Suramérica lo cual se puede explicar, ya que a pesar de ser parásitos cosmopolitas son más frecuentes en regiones tropicales y subtropicales, además que las condiciones sanitarias en las que se mantienen las mascotas en Sur América son más pobres en comparación a las de los países desarrollados, en los cuales se han llevado a cabo los estudios de prevalencia de los que se tiene referencia (12,13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24).

 

La prevalencia obtenida para T. canis fue menor a la encontrada en otros estudios realizados en: Bogotá (43.6%), Chile (13.5%), España (31.5%), EUA (14.54%), New Jersey, E.E.U.U (13.4%), Bélgica (18.1%), Atlanta, E.E.U.U (12%), probablemente debido a que los caninos mayores de 6 meses suelen tener menos Toxocaras spp. adultos en el intestino que los cachorros (11), y en el presente estudio los cachorros de 0 a 6 meses solo correspondieron a 13.54% del total de caninos muestreados (16, 21, 22, 25, 26, 27, 28). Aunque la prevalencia sea baja no significa que no sea importante para la salud pública, ya que si los huevos infectivos se encuentran concentrados en áreas de recreación y esparcimiento de niños, la probabilidad de infección es inminente aún si el porcentaje de huevos en un área determinada se encuentra por debajo de los valores que se consideran necesarios para la infección humana (29), además la probabilidad de transmisión es mayor dado que las áreas verdes son reducidas en zonas urbanas y concentran la mayor proporción de materia fecal (23).

 

La prevalencia obtenida para Giardia spp. se encuentra entre las más bajas si se compara con otros estudios inclusive en Bogotá, en donde en el año de 1995, se obtuvo una prevalencia de 10%, esta diferencia entre resultados puede deberse al hecho de que en dicho estudio los caninos muestreados eran menores de un año de edad y con sintomatología gastrointestinal (10). En el estudio realizado en Australia, se explica la alta prevalencia  de Giardia spp. con la posibilidad que el protozoario está colonizando el nicho dejado por parásitos como T. canis y D. caninum (15); si se tiene en cuenta esta teoría se puede pensar que debido a que en nuestro medio los nemátodos tienen alta prevalencia, los protozoarios no tienen un nicho vacante el cual puedan colonizar, otro factor que puede incidir en esta baja presentación, puede ser la buena calidad del agua tratada y distribuida por el acueducto de Bogotá.

 

Sarcocystis spp. se encontró en baja proporción (1.2%) si se compara con el estudio realizado por Rey y Pinzón (1990) en el cual la prevalencia fue de 81.64%. La baja presentación de Sarcocystis spp. sugiere la asociación de este parásito con la presencia de ganado ovino o vacuno (hospederos intermediarios) por lo que posiblemente su prevalencia sea mayor en áreas rurales.

 

Aunque las técnicas realizadas están en capacidad de detectar ooquistes de Cryptosporidium spp. en el presente estudio no se encontró ningún canino positivo a este parásito. A pesar de la importancia que ha tomado la criptosporidiosis, sobre todo en la población infantil, para la cual se ha encontrado una prevalencia que oscila entre 3% y 30% en publicaciones hospitalarias del tercer mundo (31) y en las poblaciones inmunocomprometidas; al parecer el hecho de no encontrar caninos positivos en el presente estudio y que en estudios realizados en Bogotá con pacientes VIH positivos en los cuales la prevalencia fue solo de 0.9% a 1% indica que no es un parásito muy frecuente en nuestro medio; es posible que esta baja frecuencia esté dada por las condiciones climáticas de la ciudad de Bogotá por la baja temperatura ya que los factores ambientales favorecen o impiden la viabilidad de los ooquistes y posterior infección de nuevos hospedadores (32).

 

 Un factor importante para la infección por Cryptosporidium spp. es la transmisión a través del agua, y debido a la buena calidad de esta en el Distrito Capital es dificil que personas o animales puedan resultar infectadas.

 

Los huevos de céstodos no fueron muy frecuentes, lo cual era de esperarse debido a que los procedimientos diagnósticos realizados en el presente estudio no eran los de mayor sensibilidad para D. caninum o Taenia spp. para lo cual se recomienda utilizar las técnicas de Sloss o Graham (Tabla 7).

 

 Localidades

 

La localidad con un mayor porcentaje de positividad a parásitos gastrointestinales zoonóticos fue Usaquén con un 84.62% seguido por Barrios Unidos con 75% y Tunjuelito con 73.7%. Solo en 3 localidades el porcentaje de negativos fue superior que los positivos, estas fueron La Candelaria con un 60% de muestras negativas, Santafé (58.3%) y Bosa (54.7%).

 

El porcentaje de positividad de Ancylostómidos tuvo un rango entre 16.7% y 80% en Santafé y Usme respectivamente, aunque en la mayoría de localidades la positividad fue mayor a 60%, esta familia de parásitos fue la única que estuvo presente en todas las localidades.

 

T. canis se presentó en un rango entre 3.3% y 50% en Engativá y Santafé respectivamente. La única localidad que no reportó prevalencia para este parásito fue Fontibón. T. leonina se presentó en 12 de las 18 localidades con un rango entre 3.8% encontrado en Suba y 33.33% en Antonio Nariño y La Candelaria.

 

Entre los céstodos D. caninum presentó mayores prevalencias en comparación con Taenia spp., la mayor prevalencia encontrada para el primero fue de 16.7% en la localidad de Santafé mientras que para Taenia spp. fue de 3.2% en Rafael Uribe Uribe.

 

Giardia spp. se encontró en las localidades de Usme, Bosa, Kennedy, Fontibón, Suba, Barrios Unidos y Ciudad Bolívar con un rango entre 1.9% y 16.67% esta última encontrada en Fontibón. Sarcocystis spp. fue demostrado en 5 de las 18 localidades con el mismo rango mostrado por Giardia spp., mientras que Isospora spp. fue el protozoario más frecuente a través de las localidades, ya que se diagnosticó en 13 de estas con un rango entre 20% (Chapinero) y 1.7% (Kennedy).

 

La única localidad que presentó los 8 diferentes parásitos encontrados fue Suba, mientras que los que tuvieron menos diversidad de parásitos fueron Los Mártires con 2 (Ancylostómidos y T. canis), y Antonio Nariño (Ancylostómidos, T. canis y T. leonina), La Candelaria (Ancylostómidos, T. canis y T. leonina) y Tunjuelito (Ancylostómidos, T. canis e Isospora spp.) con 3.

 

La prevalencia de los diferentes parásitos por localidades se encuentra resumida en la Tabla 8.

 

 

 Mapa de riesgo

 

Basados en los parámetros de población canina callejera, relación perro/hombre, prevalencia total de parásitos y presencia o no de los diferentes géneros de parásitos zoonóticos  por localidades, se realizó un mapa en el cual se hace una aproximación al riesgo de presentación de enfermedades zoonóticas originadas por parásitos gastrointestinales caninos otorgando un punto por cada parámetro positivo, estos puntos fueron sumados y las localidades que obtuvieron 0, 1 o 2 puntos se catalogaron como de bajo riesgo; las que tuvieron 3 ,4 o 5 puntos como de riesgo medio y 6, 7 o 8 se clasificaron en la categoría de alto riesgo (Tabla 9 y Figura 1).

 

Entre las localidades de alto riesgo se encuentran: Usme (5), Kennedy (8), Barrios Unidos (12), Suba (11) y Ciudad Bolivar (19). Las de mediano riesgo: son Usaquén (1), Chapinero y Teusaquillo (2 y 13), Santafé (3), San Cristobal (4), Tunjuelito (6),  Bosa (7), Fontibón (9), Engativá (10), Rafael Uribe Uribe (13), Los Mártires (14), Antonio Nariño (15) y Puente Aranda (16). La Candelaria (17) es la única localidad que aparece como de menor riesgo.

 

 

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

 

  • El parasitismo producido por Ancylostómidos es el de mayor prevalencia actualmente en perros callejeros en la ciudad de Bogotá y en la mayoria de las localidades; debido a que estos caninos son la mayor fuente de contaminación para espacios públicos como parques o zonas verdes, las personas y en especial los niños están altamente expuestos a infectarse con larvas de dichos parásitos y desarrollar la enfermedad  Larva Migrans Cutánea”.

 

  • La prevalencia de huevos de T. canis en el presente estudio fue baja (9.5%) en comparación con trabajos realizados en otras partes del mundo.

 

  • La prevalencia de céstodos como D. caninum fue baja (1.8%); por lo cual seria recomendable que para próximos estudios se realicen técnicas de Sloss o Graham.

 

  • Giardia spp. se encontró con un prevalencia de 1.6% lo cual ubica este resultado entre los más bajos reportados.

 

  • El porcentaje de infección con Sarcocystis spp. (1.2%) en perros de Bogotá fue bajo en comparación con otro estudio realizado en la misma ciudad.

 

  • El hecho de no encontrar caninos positivos a Cryptosporidium parvum en el presente estudio ni en estudios realizados en Bogotá con pacientes VIH positivos demuestra que no es un parásito muy frecuente en nuestro medio.

 

  • Aunque la técnica de Ritchie puede concentrar ooquistes y permitir el diagnóstico de Cryptosporidium spp., la técnica más precisa e indicada para este caso es la coloración por el método de Ziehl-Neelsen modificado por lo cual se recomienda que sea utilizada para próximos estudios.

 

  • La técnica de McMaster modificada identifico un mayor porcentaje de animales infectados en general con helmintos (Ancylostómidos, T. canis, D. caninum), mientras que la de formol-éter (Ritchie) lo hizo con los protozoarios (Giardia spp., Sarcocystis spp.).

 

  • Las localidades con alto riesgo de presentar zoonosis parasitaria son Usme, Kennedy, Barrios Unidos, Suba y Ciudad Bolivar; las de mediano riesgo Usaquén, Chapinero, Santafé, San Cristobal, Tunjuelito, Bosa, Fontibón, Engativá, Teusaquillo, Los Martires, Antonio Nariño, Puente Aranda y Rafael Uribe Uribe; La única localidad de bajo riesgo es La Candelaria.

 

  • Teniendo en cuenta los resultados en el mapa de riesgo se deben tomar medidas de prevención y control dependiendo de esta estratificación, realizando en la localidad de bajo riesgo campañas de capacitación tanto para Médicos Veterinarios como para Médicos Humanos y educación; en las de mediano riesgo campañas basadas en educación con énfasis en programas de desparasitación y en las de alto riesgo además de lo anterior se deben lograr estrategias que permitan un mayor control sobre la población canina callejera y manejo de sus excretas, en estas localidades es fundamental que se logre una mayor medicalización de las mascotas y que los médicos veterinarios que trabajan en estas zonas conozcan el verdadero impacto de las enfermedades a las cuales se están enfrentando para lograr de esta manera que las campañas de promoción y educación lleguen de manera más directa a los propietarios de mascotas y que estos puedan comprender el riesgo que trae el tener una mascota mal cuidada  o un inadecuado manejo de los excrementos de los animales.

 

  • Los médicos veterinarios especialistas en pequeños animales tienen la obligación de estar a la vanguardia en cuanto a terapéutica, tratamiento, avances y nuevos conocimientos de salud y manejo de los animales ya que son de los principales responsables de la salud de las personas, en especial de las que conviven con mascotas, por las enfermedades que estas puedan transmitirles, aunque también deben enseñar a valorar los beneficios, que especialmente para los niños puede traer el convivir con un animal.

 

  • Con este estudio se demuestra que los caninos callejeros están eliminando al ambiente altas cargas de formas parasitarias potencialmente infectivas. Para prevenir la presentación de enfermedades parasitarias seria necesario: Complementar los programas de vacunación que desarrolla el Distrito con programas de desparasitación; educar a los propietarios de mascotas en la importancia de un buen mantenimiento de estas; optimizar los programas de recolección de animales callejeros y ampliar los programas de esterilización para contribuir a la disminución de la población canina callejera.

 

AGRADECIMIENTOS

Los autores expresan sus agradecimientos al Dr. José Navarrete y al Dr. Luis Polo del Centro  Distrital de Zoonosis; a todo el personal de dicho centro por su ayuda con el manejo de los animales; a todas las personas que de manera desinteresada colaboraron para llevar a feliz término este proyecto y por último a los animales, especialmente a los perros involucrados en este estudio, ya que sin ellos  este no hubiera podido ser posible.

 

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Tabla 1. Distribución de caninos muestreados por localidades.

 

Localidad

 

Población canina callejera

 

Porcentaje

Número de perros a muestrear

Número de perros muestreados

Usaquén

869

2.08%

13

13

Chapinero y Teusaquillo

77 y 168

0.18% y 0.40%

1 y 3

10

Santafé

840

2.01%

12

12

San Cristóbal

5.208